Es uno de los platos estrella de la gastronomía castellano y leonesa durante estas fechas y su preparación es más sencilla de lo que parece

 

En época de Cuaresma, la tradición religiosa señalaba la vigilia o prohibición de comer carne. De acuerdo o no con ella, feligrés o no, lo cierto es que gracias a esta prohibición religiosa, surgen decenas de recetas que amplían los horizontes de la gastronomía durante décadas.

Una de estas, y una de las más afamadas es el potaje de garbanzos, al que que se acompaña de las espinacas y el bacalao. Su preparación no es tan complicada como parece.

Preparación del ‘potaje express’

1.OLLA EXPRESS. Para cocinar los garbanzos de la forma más rápida posible, lo mejor es usar la olla express. Con ella, en apenas 20 minutos estarán a punto los garbanzos. En la olla se echa un litro de agua, dos dientes de ajo pelados, una hoja de laurel y los garbanzos ya remojados. Después se cierra, se eleva el fuego -con una buena potencia- y cuando comience a salir vapor, se baja el fuego bajo para cocinar durante un cuarto de hora.

2.SOFRITO. Mientras se cocinan los garbanzos, se aprovecha para preparar el sofrito. Se pica uno de los dientes de ajo y se pela el otro. Después se hace lo mismo con las cebollas, picadas en juliana. En una sartén amplia se echa aceite de oliva virgen extra y se fríe el ajo a fuego medio. En cuanto coja un tono dorado, se retira. A continuación se añade la cebolla y se sigue con el sofrito -la sal a gusto del consumidor-. Cuando la cebolla esté pochada, se apaga el fuego y se vierte un cucharada de postre de pimentón sobre el sofrito.

3.HUEVO COCIDO. A su vez, en un cazo pequeño ponemos agua a hervir. Cocemos el huevo, que luego utilizaremos al final de la receta.

4.GARBANZOS. Pasado el tiempo de cocción de los garbanzos, dejamos que se libere todo el vapor de la olla antes de abrir. Se pasa el caldo colado a otra cazuela junto a los garbanzos (que no vaya el ajo ni el laurel).

5.LA UNIÓN CON EL SOFRITO Y LAS ESPINACAS Se pone esta cazuela a fuego medio. Cuando empiece a coger temperatura, vertemos el sofrito y removemos bien. Echamos ahora en varias tandas las espinacas, que en poco tiempo irán reduciendo su tamaño.

6.LA HORA DEL BACALAO. Se desmiga el bacalao en trozos que luego podamos comer de un bocado. Añadimos a la cazuela y removemos para que se vayan mezclando todos los ingredientes. Bajamos a fuego bajo. Pasados los cinco minutos desde que echamos el bacalao. Pelamos el huevo cocido, lo cortamos en pequeños trozos. Lo añadimos a la cazuela justo antes de servir en la mesa.

 

¡A disfrutar!