Prensas y carros típicos de vendimia destacan entre las 200 piezas que narran la historia y la elaboración del vino en Pagos del Rey

 

El sistema de prensado del vino más antiguo que se conoce es el pie humano. Le sigue la prensa de viga, que todavía hoy puede encontrarse en lagares subterráneos de muchos pueblos vitivinícolas de Castilla y León. En Morales de Toro, en el interior de Pagos del Rey Museo del Vino, permanece expuesta una de estas prensas de viga, un mecanismo práctico y sencillo que permitía extraer el zumo de la uva a través de la presión sobre los hollejos y racimos.

Más tarde aparecieron las prensas de jaula, antecedente de la prensa neumática que se utiliza actualmente en las bodegas. Es una prensa de platillos horizontal que va girando y apretando la uva desde el exterior hacia el interior hasta que el mosto aflora por las rendijas de madera.

Son algunas de las 200 piezas de los siglos XIX y XX que expone de forma permanente Pagos del Rey Museo del Vino de Morales de Toro en un recorrido por la historia y la elaboración del vino en el edificio de la antigua Cooperativa Virgen de las Viñas.

Las grandes piezas de la colección están en el jardín expositivo. Entre ellas, hay un carro de transporte de barriles, cuya tasa de circulación es de 1965. Es un carro de tracción animal para el transporte de cubas de 500 litros.

Hay también una bomba de trasegar, una pieza muy común en la cultura del vino y que hoy sigue utilizándose pero con tracción mecánica. Esta es de volante. Un operario se colocaba a cada lado de la bomba y daba a la manivela para que las mangueras llevaran el vino a la parte de arriba de los depósitos. Pero nada de esto podría existir sin el trabajo previo de los viticultores que trabajan y cuidan las viñas, según reconoce el director del Museo del Vino, Rodrigo Burgos.
Un camión Chevrolet que se utilizó para el transporte de vino y un carro típico de vendimia de la zona forman parte también de la exposición. El carro de vendimia conserva la decoración pintada por su antiguo propietario en la localidad zamorana de Fuentespreadas. Estos carros típicos llegaban directamente hasta el viñedo, por lo que tienen las ruedas más altas para no enzarzarse con las ramas de las vides. También son más estrechos para poder entrar entre las calles del viñedo.

El Museo cuenta con un viñedo didáctico con las cuatro variedades de uva de la Denominación de Origen Toro. La más conocida es la tinta de Toro, el sello de identidad, pero también está la garnacha tinta y las blancas malvasía y verdejo.

En el interior del Museo está la antigua sala de depósitos de hormigón de la cooperativa Nuestra Señora de las Viñas, en la que se elaboraron las primeras cosechas sobre el año 1962. Se conservan intactos los catorce depósitos de hormigón en los que se elaboró vino de la Denominación de Origen y anteriormente vino de Toro hasta aproximadamente el año 2003.

La historia del vino desde su origen en Armenia hace unos 8.000 años hasta contextualizarlo en la zona del río Duero se explica a través de textos, imágenes y pantallas táctiles. Después, el visitante, como si fuese una uva, se mete en los depósitos y asiste al proceso de elaboración del vino desde la cepa hasta la copa.

Además, se muestran los procesos de fermentación y maceración, los trabajos en el campo en las cuatro estaciones del año y la evolución de los envases desde el pellejo y las cántaras hasta las botellas de vidrio.