La Ruta del Renacimiento deslumbra en la provincia de Palencia

 

Los siglos XV y XVI fueron buenos siglos para las llanuras cerealistas de Palencia. Al menos en lo que a la cosecha artística se refiere. Si no, no hay forma de explicar cómo es posible que a pesar de los pesares, de los avatares de la historia, las hambrunas varias, las miserias, las guerras y el polvo de los siglos haya llegado semejante colección de obras de arte y edificios de ese momento hasta nuestros días.
Bien es verdad que eran otros tiempos muy diferentes: esas llanuras eran el granero de España y sus pastos daban de comer a un ejército de ovejas por cuya lana se pegaban en media Europa. El dinero, que mueve montañas, movía también la fe de campesinos y terratenientes en una pugna infinita por agradar a Dios allá donde estuviera.

Así que esas fortunas, impensables incluso hoy en día, fueron el motor con el que pueblos minúsculos levantaban templos con dimensiones de catedral. Gigantescos oratorios que, además de elevarse hacia el cielo, debían de adornarse también con el mayor lujo posible.

Esa es la razón por la que en aquellos tiempos, momentos de una relativa pujanza en estas tierras de Castilla, pulularan por entre sus pueblos de adobe algunos de los más punteros artistas del Renacimiento español trazando artesonados o tallando y esculpiendo obras que instruyeran al analfabeto y movieran a la fe.
Una forma de descubrir que esas llanuras de horizontes suaves, salpicados de pueblecitos marrones y caminos rectilíneos, monótonos, vacíos de sombras y ajetreo esconden en su interior mucho más de lo que sugieren a simple vista es recorriendo la Ruta del Renacimiento, que se desenreda por los campos palentinos enlazando localidades como Fuentes de Nava, Becerril de Campos, Paredes de Nava y Cisneros. Un viaje corto en kilómetros pero denso -y mucho- en obras de arte que ya quisieran para sí algunas de las mejores catedrales de Europa.

1. MUSEO DIOCESANO DE PALENCIA.

Si se dispone de tiempo es un buen lugar para comenzar este viaje. El Palacio Episcopal de la capital palentina (Mayor Antigua, 34. Tel. 979 745 900) aloja uno de los mejores museos de arte sacro de España. Es una buena forma de familiarizarse con autores como los Berruguete, Juan de Juni, Diego de Siloé o Felipe Vigarny. Una de las obras más sobresalientes es un bello retablo plateresco denominado Retablo de la Virgen, compuesto por más de ochenta figuras y atribuido a dos manos: la de Diego de Siloé y otro maestro de Amberes o Bruselas.

2. FUENTES DE NAVA.

A escasos 2 kilómetros del municipio, la Laguna de la Nava, se ha convertido en uno de los más destacados del interior peninsular. El Centro de Visitantes (tel. 979 139 801) del espacio natural está ubicado en un caserón nobiliario de Fuentes de Nava. En la misma calle se localiza la iglesia de Santa María, en cuyo interior nos sorprenden un magnífico artesonado, la armónica sonoridad de un órgano del XVIII y una colección de obras de arte en la que destacan las piezas talladas por Alejo de Vahía. El otro templo de Fuentes es San Pedro y su singularidad, una torre campanario de cuatro cuerpos con cuyo perfil estilizado se ha ganado el apelativo de ‘la estrella de Campos’. En su interior, además de imponente órgano ibérico, alberga un valioso retablo renacentista con tallas de Juan de Valmaseda y pinturas de Juan de Villoldo. En la parte inferior del retablo puede verse el cuadro del ‘Santo Entierro’, de Alonso Berruguete.

3. BECERRIL.

La iglesia de Santa María (Tel. 979 833 368) acoge, en un bello espacio expositivo, el valiosísimo tesoro artístico que, en su momento, perteneció al amplio repertorio de iglesias y ermitas de la localidad: obras de Alejo de Vahía, las tablas que el pintor paredeño, Pedro Berruguete, concibió para el retablo de Nuestra Señora, hermosos artesonados, valiosa orfebrería, un púlpito de yeserías mudéjares… También sorprende, por lo original de la propuesta, la acertada recuperación del templo de San Pedro, convertido en un centro astronómico con la única meridiana que puede verse funcionando en España. Además, hay que acercarse al Canal de Castilla, la iglesia de Santa Eugenia, su doble plaza Mayor, el Ayuntamiento, la puerta de la muralla y el humilladero. La Oficina de Turismo se localiza en San Pedro Cultural, tel. 979 83 34 31.

4. PAREDES DE NAVA.

Fue cuna de personajes tan notables como Jorge Manrique, Pedro Berrugute -el pintor castellano de mayor relieve durante el reinado de Isabel la Católica y a quien se atribuye el merito de introducir los influjos del Renacimiento europeo en la pintura castellana- y, en 1490 también de su hijo, el pintor Alonso Berruguete, destacadísimo imaginero del Renacimiento español.

La visita hay que empezarla por la iglesia de San Martín, que acoge el centro de interpretación de Tierra de Campos y Oficina de Turismo (tel. 979 830 440), y continuarla por Santa Eulalia (Tel. 979 830 469). Su joya entre las joyas es la colección de tablas pintadas por Pedro Berruguete -excepcionales las dedicadas a los reyes de la casa de Judá-. Pero hablamos también de artesonados, un órgano ibérico, un púlpito mudéjar, un retablo renacentista obra de Inocencio Berruguete y Esteban Jordán, de obras de Gil de Siloé, Alejo de Vahía, Gregorio Fernández, Juan de Juni, Juan de Flandes, Pedro de la Cuadra…

5. CISNEROS.

En la iglesia museo de San Pedro (Tel. 979 848 547) podemos admirarnos con un retablo mayor de Francisco de Giralte o el sepulcro gótico de Gonzalo Ximénez de Cisneros ‘El buen caballero’, a los pies de la nave principal. Los bellos artesonados de la iglesia de San Facundo y San Primitivo ponen un remate más que brillante a esta peregrinación entre trigales y obras arte.