La Casa de la Abuela, en Juarros de Voltoya (Segovia), promueve la comida tradicional

 

Las aguas del río Voltoya atraviesan el pequeño municipio segoviano, que recibe el apellido de este afluente del Eresma, Juarros de Voltoya. Riega las tierras de la zona dedicada a la agricultura, aunque con menos caudal del habitual debido a la sequía de este año. Es uno de los muchos pueblos de la comunidad, con apenas 250 habitantes, que han visto como la falta de oportunidad laboral ha facilitado el éxodo a otros lugares. Sin embargo, es aquí dónde José Luis Durán y Ana María Vírseda han encontrado una nueva oportunidad para seguir trabajando. Regentan desde hace dos años y medio el restaurante familiar ‘Casa de la Abuela’, poco antes tuvieron que cerrar su negocio en Segovia. En la capital, José Luis trabajaba desde el año 1969 en el sector hostelero, pero con el fin de las rentas antiguas tuvo que abandonar su empleo.

Entonces, la oportunidad surgió de la mano de un amigo que conocía a la familia del empresario segoviano Urbano de Frutos, propietario del restaurante ‘Casa de la Abuela’. Buscaban a alguien que se pudiera hacer cargo del establecimiento que llevaba unos meses cerrado.

Después de un cierre temporal, ahora el restaurante se ha convertido en el punto de encuentro de vecinos de municipios cercanos. «Es difícil mantenerlo, pero hay que seguir para adelante. Para la gente es muy importante tener un lugar cercano en el que poder reunirse y comer».

La cocina castellana ocupa el menú principal. Guisos de casquería, rabo de toro, los judiones de La Granja… «Viene gente en julio y, a pesar del calor, te pide los judiones», interviene Ana María. Además, también encontramos cecina de vaca de la zona, bacalao al horno y croquetas caseras. Pero sobre todo, José Luis se siente cómodo trabajando con las carnes, no en vano, se ha curtido en asadores como el mesón Cándido en la capital segoviana. También están orgullosos de sus postres caseros, natillas, flan, arroz con leche, tarta de manzana y ponche segoviano.

El salón principal tiene capacidad para atender a setenta comensales, mantiene un estilo tradicional y un ambiente familiar que invita a volver.