El turco Nur Pektas Bektas, es el cocinero y propietario del Rincón de Nur y el Rincón de Istambul en Palencia y Villamuriel

 

Nur Pektas –para los palentinos, el afable Nur del Rincón de Istambul, el que siempre te recibe con una sonrisa nieve, hiele o llueva en la calle–, se llegó a sentir como Willy Fog «en sus tiempos mozos», acierta a decir en un más que correcto castellano. Antes de aterrizar en Palencia, hace ya más de dos décadas, este hostelero turco de la costera Mersín, en el sur del país –cercana a la devastada Alepo o a las playas de Chipre–, se inició en los fogones en Suiza. Allí, además de «cocinar de todo», importó las bondades de la cocina turca, «una cocina en la que destacan las verduras y las especias», describe Nur, antes de proseguir su historia.

En tierras helvéticas, además de conocer «más de cerca» la cocina internacional, coincidió con la que sería después su mujer, Teresa, de origen gallego, con la que cambió los Alpes por la meseta palentina. Su primer destino, Magaz de Pisuerga y el Hotel Europa, donde descubrió que «las verduritas, la lechuga, las berenjenas… se asemejaban bastante a las de Mersín».

En su cabeza comenzaba a gestarse la idea de montar su propio restaurante, aunque antes de estrenarse, Nur pasaría con «un recuerdo especial» por el afamado Casa Lucio de la capital palentina.

El cocinero se enamoró de Palencia. Estrenó su «pequeño Istambul», en un establecimiento que, poco a poco, se ganó la fama entre los palentinos. «Por supuesto que piden el kebab, pero existen decenas de platos personales que gustan y mucho», afirma un cocinero convertido en empresario que abrió hace cuatro años el segundo restaurante, el Rincón de Nur, en Villamuriel de Cerrato.

En su carta, lo mejor de la comida turca y mediterránea, un menú que no falla «porque al palentino, al español… le gusta innovar, pero sobre todo comer bien», concluye Nur Pektas.