Los restaurantes especializados en sushi y comida nipona se multiplican en Castilla y León, y serán una de las opciones preferidas para San Valentín

 

Con hashi (箸) -palillos japoneses- o con tenedor y cuchillo, lo cierto es que Japón, y sobre todo su comida, están de moda en Castilla y León. Esta tendencia se manifiesta en ocasiones especiales, como puede ser este 14 de febrero o San Valentín.

El día de los enamorados se vestirá este 2017 con kimono, aunque no haya que llegar a quitarse los zapatos. El desarrollo de restaurantes nipones y cadenas de servicio a domicilio con el sushi como plato estrella se han multiplicado en el último año.

El crecimiento en ciudades como Valladolid ha sido de un 200%, y los propios establecimientos de origen asiático han tenido que ampliar plantillas, servicios y horarios para satisfacer una demanda que tiene en las mujeres a su público potencial. Son ellas las que apuestan por Japón, sobre todo si tienen entre 30 y 45 años.

Parejas jóvenes, incluso con niños, también son asiduas de este tipo de establecimientos, porque los niños -aunque en San Valentín se queden en casa-, y pese a que pueda sorprender, tienen gusto por el plato más conocido del país del sol naciente.

Segovia también inició esta corriente en 2014, incluso fue predecesora del ‘boom’ en la capital vallisoletana, y ciudades como Zamora, Palencia o Burgos ya han sido objeto de estudio de mercado para implantar firmas de origen japonés, con resultado satisfactorio. “Ahora mismo el sushi está de moda, es saludable y no ha alcanzado su techo en Castilla y León”, explica Rodrigo Roche, fundador de la cadena Sushicatessen, de origen segoviano.

En la Comunidad, la expectativa es de crecimiento a corto y medio plazo, máxime cuando en ciudades como Barcelona o Madrid, y según datos del pasado año, existen 63 establecimientos de comida japonesa por cada 100.000 habitantes.