Las patatas al gratén de la palentina Sara Mota son un plato perfecto para preparar ante una visita imprevista

 

Hay momentos en los que no queda otra que improvisar, y la cocina es uno de esos lugares en los que nos toca darle al ingenio para salir airosos de un imprevisto. Si alguien sabe lo importante que es tener recursos creativos en los fogones, esas son las madres de familia y una de ellas, Sara Mota, ha querido aparecer hoy en el Degusta para explicar qué podemos hacer cuando tenemos una visita inesperada y no contamos con muchos ingredientes para sorprender a los invitados.

«Solo necesitamos patatas, nata, bacon y queso», apunta esta palentina para señalar que muchos no tendrán ni que bajar al supermercado para elaborar esta receta. Y es que todos, quien más quien menos, tenemos estos ingredientes en la despensa. Y solo eso vamos a necesitar.

Las patatas se cortan en láminas y se pueden cocer o freír. Sara ha decidido cocerlas para que la receta sea más saludable. Tras la cocción, nuestra cocinera de hoy unta de mantequilla una bandeja de horno y comienza a montar un primer piso con una base de patatas, un chorrito de nata, una fila de bacon y una cobertura de queso para gratinar, todo ello salpimentado. El segundo piso se prepara de la misma forma que el primero y se culmina con una capa de patata cubierta de queso gouda, emmental y un poco de bacon cortado en cuadraditos.

El horno, ya precalentado, hace su trabajo durante un cuarto de hora: cocina el bacon, funde el queso y ensambla este plato para que los nervios por una visita inesperada tornen en satisfacción en la mesa.