Cuatro establecimientos de Valladolid demuestran que la receta española no está reñida con otros productos y optan al título de mejor composición

 

La tortilla de patata es uno de los platos más internacionales de la cocina española. El turista inglés casi aprende a pedirla antes que decir “hola”, y en la cocina de todos los hogares tiene un trato preferente. En Valladolid han pensado que qué mejor forma de promocionarla que con un concurso para elegir la mejor de la provincia. Los distintos establecimientos y locales se han volcado con creaciones “modernas y variadas”, que alternan el toque clásico del plato con productos como el foie, la manzana, el puerro… La Guía Paladar y Tomar, impulsora del concurso, junto a un jurado formado por distintos profesionales del sector, elegirá la mejor composición en el mes de mayo.

1.La Garrocha, Valladolid (con manzana y foie)

Los cocineros del establecimiento capitalino, de la calle Zúñiga, han superado las fases previas del concurso con una tortilla de patata que incluye en su interior manzana y foie. Precisamente, la inclusión de este último, uno de de los productos más selectos y apreciados por los gourmets, ha dotado a la composición de un sabor característico que le ha permitido estar entre las cuatro mejores de la provincia.

2.El Rincón del Raso, Pedraja de Portillo (con verdura blanca y crujiente de puerro)

El establecimiento de la localidad vallisoletana han optado por productos de la huerta para crear un plato que ha captado la atención del jurado gracias a su presentación, como por su textura y amalgama de sabores.


3.Café Bar Goya, Tudela de Duero (tortilla de patata rellena de jijas y bechamel)

Una de las apuestas más atractivas para aquellos que quieren un plato contundente y lleno de posibilidades para convertirse en un habitual de cualquier barra. La textura final de la composición, conjuntando de forma compacta las jijas con la bechamel, serán fundamentales en la final del concurso.


4. El Majao de Sebi, Valladolid (con chorizo)

Pese a ser la más clásica de las cuatro finalistas, es una de las composiciones más extendidas en la geografía española. La elección del chorizo se antoja fundamental para encontrar ese sabor tan castellano capaz de derrocar a la apuesta más innovadora.