El restaurante del Área de Boceguillas,en Segovia, se ha convertido en una parada obligatoria para los usuario de la autovía A-1

 

Es hija, nieta y bisnieta de hosteleros. Conchi Domínguez tuvo siempre clara su vocación. Así que, sin dejar su pueblo natal, Boceguillas, un municipio segoviano de apenas 700 habitantes junto al kilómetro 115 de la A-1, abrió junto a su marido el complejo, Área Boceguillas en 1999, un ambicioso proyecto que comprende gasolinera, restaurante y un grupo de pequeños apartamentos dónde descansar.

Las impresionantes vistas de la sierra de Somosierra, estos días cubierta con un manto blanco, se disfrutan desde el propio comedor. Un espacio circular, con amplios ventanales y una bóveda donde se disponen las mesas del comedor principal. «Estamos en el centro de las rutas más bonitas de la provincia», señala orgullosa Conchi.
Cerca se encuentran Maderuelo, las hoces del Duratón, Riaza o la sierra de Ayllón. «Hay mucha gente que conoce sólo Sepúlveda o Riaza, pero en esta zona hay rincones muy bonitos por descubrir», insiste.

En el restaurante trabajan carta y menú degustación durante todo el año. Destaca el cordero lechal asado en horno de leña, los pimientos rellenos con mousse de bacalao, potaje de garbanzos con setas de la zona, los huevos fritos con morcilla, la alcachofa o el picadillo.

Los postres y la repostería también son especialidad del establecimiento, «porque nos gusta que nuestros clientes disfruten tanto en la cafetería como en el restaurante».

Los años más duros coincidieron con el inicio de la crisis, pero poco a poco han conseguido «cierta estabilidad». «Hay que aprender a disfrutar de lo que uno trabaja porque apenas te quedan horas libres para hacer otras cosas», reconoce Conchi.

Además de la barra de cafetería y el salón principal, han habilitado una coqueta tienda de productos artesanos y gourmet y junto a ella otro reservado en el que también sirven comidas. En la planta baja se encuentra una sala de conferencias y la bodega presidida por una barra de álamo viejo y con paredes de piedra de Aldehuelas.
Este matrimonio segoviano no se plantea iniciar nuevos proyectos. «Este es un sitio con una buena relación calidad-precio y así queremos que siga siendo», apuntan.