Las rosquillas motileras son un postre típico del sur de Salamanca y vinculadas a la ganadería

 

Cada época tiene su plato y si se trata de postres, seguramente, mucho más identificados. Buñuelos para la festividad de Todos los Santos; rosquillas en carnavales o roscón cuando se trata de los Reyes Magos.

Cada localidad cuenta con su propia tradición y en el caso de Serradilla del Llano, en el límite de la provincia de Salamanca con Las Hurdes, hay una variedad de rosquillas que han perdurado al paso de los años y que los vecinos conocen como ‘rosquillas motileras’. «Hay quien las llama rosquillas de aire pero en nuestro pueblo se conocen como motileras porque mientras los hombres motilaban, esquilaban a las ovejas; las mujeres las hacían para comerlas por la tarde». De ahí el nombre y la relación con esa tarea ganadera.

Pero no es menos cierto que «se hacían y se siguen haciendo en cualquier época del año aunque en ese día de motila eran especiales». Ángela, o Lita, como la conocen en Serradilla, aprendió a elaborarlas de la mano de su madre y de su abuela. «Desde pequeñas las veíamos hacer y han ido pasando de generación en generación».

La propia Lita comenta que su hija, del mismo nombre, «creo que sí las sabría hacer porque me las lleva viendo cocinar toda la vida».

Las rosquillas siguen siendo buenas para cualquier ocasión: «Ya no tenemos ovejas así que no hay motila pero se siguen haciendo en los cumpleaños, cuando va a llegar la fiesta del pueblo o simplemente porque nos apetece comerlas una tarde».

En su casa el reclamo lo hacen sus nietos Eduardo, Mateo y Carolina, que esperan a que termine este reportaje para dar buena cuenta..