“La perdiz tiene que ser del campo, de las buenas, de las que se cazan”. El truco para cocinar la mejor perdiz

 

“El secreto está en la salsa”, explica con una sonrisa. “Ya sé que suena a tópico, pero es la verdad, lo que le da el toque es la salsa, que está magnífica. Probad, probad”, nos insta mientras se afana con las plumas de la perdiz. “Es lo más trabajoso, porque el resto de la receta es bien fácil”, asegura Raúl Guzón, al tiempo que va preparando también la cazuela con un poco de aceite, “pero no demasiado, solo lo necesario para que se vaya dorando”.

Padre de dos niñas, este aficionado a la cocina, que se confiesa un gran amante de la caza, siempre intenta sacar tiempo para impresionar a sus amistades con alguna creación culinaria, aunque reconoce que su especialidad son las perdices estofadas “al estilo de mi madre”, porque es ella, su madre, la verdadera responsable de esta receta, que en dos horas y media permite disfrutar de una exquisitez de la cocina castellana. “Es un guiso muy simple, de la tierra, de la zona de Torre de los Molinos y, además, muy propio del otoño, de la temporada de caza”, explica.