Las frutas y verduras de temporada mejoran nuestras defensas, algo muy a tener en cuenta de cara a la nueva estación, por ello no deben faltar en la compra

 

La llegada del frío, la reducción de horas de sol, la vuelta a la rutina y el estrés por las responsabilidades provocan un bajón de defensas, y los consiguientes primeros resfriados.
¿Cómo combatir este golpe anímico y físico? Con los alimentos de temporada que la sabia madre naturaleza pone al alcance de todos. Si el verano proporciona frutas y verduras llenas de agua para prevenir la deshidratación, en otoño los alimentos que inundan los huertos están llenos de antioxidantes y vitamina D que combaten el cansancio y protegen el sistema inmunitario, explica el portal ulabox.com

1. Calabaza

Sin duda es la reina del otoño en las huertas de toda España. Esta verdura dulzona contiene un 90% de agua y muy pocas calorías e hidratos de carbono, además de altos niveles de fibra. En concreto, la calabaza es perfecta para empezar esos buenos propósitos marcados para el inicio del curso, ya que ayuda a bajar el exceso de peso ganado durante las vacaciones gracias a su bajo contenido en grasa y su saciante sabor dulce.

2. La col y el brócoli

De buenas a primeras estos parecen dos alimentos muy poco apetecibles, pero como siempre el secreto está en saber cómo cocinarlos. Una ensalada de col con frutos secos o un salteado de brócoli con champiñones (los otros reyes del otoño), son platos deliciosos a la vez que saludables.

3. La granada

Esta es una de las frutas con más poder antioxidante y con más vitaminas que ofrece el otoño. Si bien sacar todos los granitos puede parecer una tarea pesada existe un pequeño truco: partirla por la mitad y darle golpecitos con una cuchara de madera hasta que todos los granos se suelten. Puede tomarse al natural, en ensaladas o batidos entre muchas otras recetas.

4. La castaña

Antes de que el Halloween se apropiase de las festividades de otoño, las castañas eran las reinas de todas las fiestas celebradas durante estos meses. No solo pueden tomarse asadas a la manera tradicional, preparadas en forma de sopa de castañas y jamón o de tarta de chocolate y castañas sorprenden.

5. Las uvas

Si bien se pueden encontrar todo el año, el otoño es su época dorada. Las que vemos durante el verano y la primavera en los supermercados al uso distan mucho de los recomendados alimentos de proximidad, ya que son traídas de territorios lo bastante alejados del nuestro como para tener un clima inverso o son cultivadas artificialmente en invernaderos. Las variedades de uvas que se pueden encontrar en Ulabox provienen de mercados locales de Barcelona y Madrid.
Incluirlas en nuestro menú es muy fácil, ya sea como contraste de sabor en guisos con carne o simplemente con queso en el postre.

6. Las manzanas y las peras

Aunque son conocidas por ser las “frutas de todo el año”, las mejores variedades de estos alimentos se cultivan durante la estación lluviosa. Parece difícil innovar con ellas, pero siempre hay espacio para la imaginación. Prueba los tallarines con pera, nueces y gorgonzola, o unos muffins caseros de manzana sin gluten.

7. Las espinacas y las acelgas

Lejos de ser insípidas y aburridas, de nuevo el secreto está en saber cómo prepararlas. Ambas verduras son originales del Mediterráneo, tiene un alto contenido en hierro y ayudan a mantener un sistema inmunológico activo durante la época de los resfriados. Desde las típicas lentejas con espinacas hasta un innovador arroz meloso de acelgas existe todo un espectro infinito de posibilidades para cocinarlas evitando su mala fama. La tortilla de espinacas con sorpresa es ideal para que pequeños y mayores disfruten comiendo verduras y legumbres.

8. Los caquis o los palosantos

Aunque últimamente resultan más fáciles de encontrar, nunca han sido un alimento muy típico en nuestra cultura. Quizá por esto solo son conocidos en su versión postre, pero en ensaladas o purés aportan un toque muy interesante. Su valor calórico es bajo, además de ser otra de las frutas antioxidantes por excelencia y ayudan a prevenir el envejecimiento y deterioro de la piel.

9. Las mandarinas

Las mandarinas son fáciles de comer, están muy buenas y no suelen ser nada caras. Además, su pulpa contiene vitamina B y tiene propiedades antiinflamatorias. Quienes no quieran que sus manos huelan a mandarina siempre pueden probarlas en una rica ensalada de otoño, con espinacas, piñones, pasas y vinagreta de cítricos.

10. La berenjena

Junto al pimiento y la zanahoria, la berenjena es un producto que puede encontrarse durante todo el año, pero es en otoño el momento de máximo esplendor de estos frutos de la huerta. La berenjena contiene vitaminas A, B1, B2, C y PP, sales de potasio, sodio, calcio, magnesio, hierro, fósforo, azufre y cloro. Además, esta hortaliza tiene propiedades diuréticas y laxantes. Pruébalas como base de unas minipizzas de verdura, con tomate, jamón y queso rallado.