A vueltas entre la dieta y la cosmética, si se come una al día aporta toda la vitamina ‘A’ necesaria

 

En zumo o cortadas en palitos, raspas o muy picadas para comer crudas con ajo y limón, o también añadiendo aceite de oliva, compartiendo el formato con tiras de manzana o mejorando cualquier ensalada. Pero también en puré solas o con patata o combinadas con cualquier otra verdura para hacer una crema o simplemente, eliminada con un rallador su primera capa, entera para comer entre horas y alejar el apetito en las dietas de adelgazamiento.

Como guarnición, templadas, calientes, crudas. Las zanahorias se pueden picar, rallar, cortar en juliana, saltear, cocer, hacer en puré, en pastel u hornear con cebolla y patatas y ahora está muy, pero que muy de moda, la tarta o el bizcocho de zanahoria fácil de hacer y muy sabroso. Y además de su versatilidad culinaria, y de un precio asequible en el mercado, tienen muchos beneficios saludables. Y también en estética, la cosmética tira mucho de este vegetal. Aunque la más frecuente es la naranja, todavía hay multitud de colores que dan alegría por su variedad a los platos; aunque la más habitual es especialmente sabrosa cuando es buena, un toquecillo dulce e intenso sabor y aroma. Las podemos encontrar de color blanco, amarillo o morado, aunque la gran mayoría de las veces las encontraremos en tono naranja.

Es habitual ofertarlas en ramillete con sus hojas verdes, lo que les da una imagen más ecologista, más natural; pero es, sobre todo, apariencia. Es más, es mejor elegirlas frescas y sueltas, sin hojas verdes porque siguen extrayendo nutrientes de la raíz que, después de todo, es lo que es la zanahoria. Además, deben ser firmes y bien formadas, sin grietas. La mejor forma de conservarlas es guardarlas en una bolsa con agujeros –suelen venderse ya en ellas– en un cajón bajo del frigorífico, donde mantengan su humedad, y durarán mucho tiempo.

El calcio, fósforo y magnesio en las zanahorias ayudan a construir huesos fuertes y un sistema nervioso saludable.

Una al día aportan la cantidad diaria recomendada de vitamina A, su gran riqueza especialmente para la piel y la vista. Ricas en caroteno, el pigmento responsable de la coloración amarilla o roja de cualquier vegetal, la lista de beneficios es larga. Trastornos de la visión, fortalecimiento de las mucosas, es emoliente, útil en heridas y quemaduras, diurética, depurativa, remineralizante, aumenta las defensas del organismo, es buena en los trastornos metabólicos y endrocrinos y ayuda en la prevención de catarros.

Es una de las hortalizas más cultivadas en el mundo. Asia es el mayor productor seguida por Europa y Estados Unidos. En España, ronda las 414.000 toneladas de producción anual y destaca Andalucía y Castilla y León, concretamente Valladolid y Segovia, superando las 2.000 hectáreas y una producción de 142.000 toneladas.